Gas radón: cuando el peligro viene del suelo

El gas radón es tan insalubre como sigiloso. Te lo revelamos todo sobre él: desde cómo detectar su existencia en tu edificio hasta las medidas más efectivas para deshacerte de su peligrosa presencia.

Lo que debes saber sobre el gas radón

¿Qué es el gas radón?

El gas radón es un gas natural que se produce mediante la desintegración radiactiva del uranio contenido el subsuelo y en las rocas. Su presencia se intensifica en los suelos más porosos.

Al desintegrarse, el uranio presente en el suelo produce radio que, al descomponerse, asciende a la superficie en forma gaseosa: el gas radón, el cual constituye, por tanto, un elemento radiactivo inhalable por el ser humano.

¿Dónde podemos encontrar el gas radón?

La presencia del gas radón en España es muy desigual, concentrándose especialmente en Galicia, Extremadura, gran parte de Castilla y León, así como en algunas zonas de Madrid y Castilla La Mancha.

Las partículas radiactivas emitidas por el gas radón se diluyen rápidamente en los espacios abiertos, pero no así en lugares cerrados, siendo muy alta su concentración en minas y cuevas. También podemos encontrarlo en edificios (como viviendas, oficinas o escuelas) .

La presencia del gas radón en edificios de todo tipo no es ni mucho menos anecdótica: en España se estima que afecta a más de 250.000 construcciones, en las cuales penetra a través de diversas vías de acceso:

  • Huecos que presenta la edificación en suelos, techos, paredes, canalizaciones y otros elementos arquitectónicos.
  • Los propios materiales de construcción.
  • Aire exterior o agua contaminados.

En general, cuanto más porosos sean los materiales del edificio y cuanto más en contacto estén con él terreno (sótanos, bodegas, garajes), mayores posibilidades habrá de que exista una alta acumulación de gas radón.

¿Por qué representa el gas radón un riesgo para la salud?

El gas radón supone un peligro real para nuestra salud, según la OMS. Su inhalación guarda relación directa con la aparición del cáncer de pulmón (es su segunda causa después del tabaquismo), hasta tal punto que equivale a fumar media paquete de cigarrillos al día.

El gas radón es la primera causa de cáncer pulmonar entre fumadores y la segunda entre no fumadores. Su peligrosidad es tal, que los expertos estiman que cualquier nivel de concentración de este elemento en el aire es nociva para la salud humana.

Las administraciones no están obligadas a medir los niveles de gas radón en los edificios. Además, su carácter incoloro, inoloro e insípido lo hace indetectable, salvo que se recurra a profesionales especializados en su análisis.

La demostrada peligrosidad del gas radón lo convierten en un problema especialmente acuciante en aquellas zonas que como Galicia presentan una alta presencia de este elemento:

Estos son los 3 pasos que debes seguir para protegerte del gas radón

  1. Consulta el mapa del gas radón en España para saber si tu edificio se encuentra en una zona de riesgo. También puede solicitar información a tu Ayuntamiento, el cual viene obligado a proporcionártela en base a la Directiva 59/2013.
  1. Realiza una medición profesional de niveles de gas radón en tu edificio. Confía esta labor únicamente a profesionales certificados, como INSA des: empresa acreditada en la medición del gas radón en Galicia.
  1. Una vez que constates la presencia del gas radón en tu edificio, debes poner en marcha medidas adecuadas para impedir su acceso al mismo, tales como:
    1. Sellar los huecos de la construcción.
    2. Colocar un sistema de extracción mecánica en las vías de acceso.
    3. Mejorar la ventilación del forjado.
    4. Despresurizar el subsuelo.

El precio de estas obras oscila entre 3.500 y 6.000 €, si puedes aprovechar las subvenciones públicas (de hasta el 40%) que existen a tal fin.

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